El pasado 11 de abril la Guardia Civil destapó una organización criminal en la provincia de Castellón que explotaba laboralmente a decenas de migrantes, obligándoles a vivir hacinados en zulos.
Tras una investigación que se desarrolló durante meses, y que se llevó a cabo en coordinación con la Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social de Castellón así como con la Fiscal Delegada para la trata de seres humanos de la Fiscalía Provincial de Castellón, los agentes consiguieron liberar a 80 personas (77 hombres y tres mujeres, de entre 20 y 35 años), que malvivían en condiciones laborales y de vida próximas a la semi esclavitud.
Siete personas fueron detenidas por delitos de trata de seres humanos y contra los derechos de los trabajadores. Los arrestados captaban a las víctimas en países extranjeros con falsas ofertas de empleo que difundían por redes sociales o de mensajería, prometiendo buenas condiciones laborales, salarios dignos y alojamiento.
Al aceptar la oferta, los migrantes eran trasladados a España, en viajes que organizaba la propia red criminal y que les generaban, incluso antes de llegar, una deuda que no podían afrontar. Una vez aquí se les alojaba en condiciones de hacinamiento extremo y se les obligaba a trabajar en tareas de recolección agrícola en largas jornadas sin descanso que podían llegar a las 12 o 13 horas diarias. Tampoco recibían ningún salario o éste era meramente simbólico, ya que la organización criminal descontaba del mismo supuestos gastos de alojamiento o manutención.
La mayor parte de las víctimas eran hombres de origen nepalí, pakistaní, senegalés o países árabes. No tenían ningún tipo de contrato y estaban en España en situación de irregularidad, lo que aumentaba su vulnerabilidad. Los detenidos los amenazaban y coaccionaban, impidiendo cualquier huida.
La investigación destapó una organización criminal jerarquizada que operaba a varios niveles. Los principales beneficiarios eran un matrimonio de origen pakistaní. También se ha detectado la utilización de empresas y estructuras legales para dar apariencia de legalidad a parte de la actividad.
Operaban principalmente en las comarcas de la Plana Baixa y L’alt Palancia de Castellón, además de las comarcas del Camp de Morvedre, Camp de Turia y L’Horta Nord en Valencia. El asentamiento principal estaba en la localidad de Nules, municipio de unos 14.000 habitantes, en Castellón.